Testimonios

La consulta de Homeopatía a distancia: En mi experiencia personal la “homeopatía unicista” ha sido y es una gran ayuda terapéutica tanto en consulta presencial como en la distancia. La confianza que ofrece la terapeuta, la escucha activa y acompañamiento  hacen una parte del tratamiento, algo sucede en mi ser que toma conciencia y equilibra algo interno. La segunda fase para mí sería la toma del remedio y que creyendo o no en él hace lo que tenga que hacer, pues la noche de la toma experimento diferente el descanso y posteriormente siento más energía, más paz . . . una ayuda que actúa desde dentro y da forma a lo de fuera. Gracias Gunda por acercarme a esta terapéutica.” [Mujer de 36 años de Zamora]

“Mi experiencia con el tratamiento de Homeopatía ha sido fortalecedora. Me ha ayudado, a afrontar cosas ante las que me mostraba temerosa, y que tenía enterradas por no saber como enfrentarlas. Este tratamiento me ha ayudado a darme cuenta de que todo aquello que no hemos superado, por el motivo que sea, el cual es distinto en cada situación, el cuerpo lo somatiza y lo convierte en dolores, en contracturas, retención de líquidos, entre otras cosas y a medida que avanzas en el tratamiento vas ganando en salud real, todos los síntomas van poco a poco mejorando. Y te das cuenta de que cosas has de cambiar para que estos síntomas no vuelvan a aparecer.” [Mujer de 33 años de Leon]

“Me llamaba la atención el interés que ésta ponía en detalles que otros médicos normalmente obvian: de qué color eran los “mocos” de la niña, cuál era su estado de ánimo… Mi hija debería haber tenido, por sus características fisiológicas, y su nacimiento con bajo peso, muchas infecciones respiratorias; las que tuvo, menos de las que se esperaban, se resolvían con tratamiento homeopático, y apenas necesitó antibióticos.”

“Accedí a acudir a su consulta por la confianza que me generaba su presencia y su discurso. Le realizó un estudio muy riguroso, y a través de la observación, de mi testimonio y de observar cómo se manifestaba mi hija en todos los ámbitos de su vida, dió con el “remedio”. Me cuesta entender cómo la homeopatía nos genera bienestar, pues mi esquema mental sobre la salud y la enfermedad es el que me ha proporcionado la cultura de la medicina convencional. Sin embargo, yo veo los resultados en mi hija: siempre con la prescripción,  ella toma “su remedio” cuando existe una situación de desequilibrio, bien por una enfermedad, un golpe, un problema en el cole que le haya afectado… y el remedio le proporciona el “empujón” para volver al equilibrio. Por ejemplo, en  la última ocasión, cuando mi hija tomó el remedio se estaba despertando todas las noches, sobre la misma hora y durante varias semanas,  tosiendo; yo intentaba remediarlo dándole líquido, poniéndole un cuenco de cebolla al lado de la cama, limpiando su nariz con suero…; un día después de tomar el remedio, dejó de hacerlo.  Podría contaros más situaciones en las que, sin necesidad de medicamentos, el remedio ha funcionado.” [Madre de una hija de 5 años, Zamora]

“Desde que empiezo la homeopatía a día de hoy, el cambio más significativo,es que mi cuerpo supera mejor el proceso externo. Es decir que ante un resfriado mi cuerpo sin medicación farmacológica tradicional y con solo cuidados sale para delante. En el caso del estreñimiento, aunque no reaccione al cien por cien mi cuerpo, mi mente ha logrado no depender de un laxante, siendo beneficioso tanto física como emocionalmente.” [Mujer de 36 años, Zamora]

“La homeopatía no es solamente tomarte unas bolitas y ya está, es que alguien te escuche, te comprenda y, a través de esa escucha y de esa comprensión amorosa, tú empiezas a escucharte, a comprenderte, a perdonarte, a abrazar tu dolor, a quererte, a aceptarte, y no es tan fácil. No es tan fácil, porque el proceso se repite; cuando piensas que ya se ha pasado, que algo ha cambiado, que qué bien estás, un día todo se reactiva, se revive y tienes ganas de decir NO, eso no es mío, yo ya lo he superado, pero el dolor vuelve, tal vez con otro disfraz y tú quieres negarlo, no lo aceptas, pero te das cuenta que es tuyo, que te esta ayudando, que tiene que salir, que no se puede quedar dentro. Y un buen día… decides “ABRAZARLO!” , entonces y solo entonces algo comienza realmente a cambiar. Así es la escucha del homeópata, que en todo este proceso ha encontrado tu remedio, las bolitas CH, esas bolitas mueven tu fuerza interior para que las cosas sucedan, te llevan de nuevo a tu centro, son como una voz que te recuerda quién eres, a veces sólo con coger tu remedio en tus manos, ya te esta ayudando. Así, aceptar un tratamiento con homeopatía pasa por asumir la responsabilidad de tu vida, de comprometerte con tu propia curación.”  [Mujer de 44 años, Zamora]

“Muchas gracias Gunda. Gracias por el “regalo”.  Y gracias por el acompañamiento en este proceso. Gracias por ofrecerme el tiempo y el espacio para poder aprender a ser yo misma. Un abrazo de corazón.”  [Mujer de 39 años, Zamora]

TESTIMONIOS DIBUJADOS
Niña de 8 años con problemas respiratorias  y episodios de apnea nocturna

Testimonio de una niña de 8 años

Testimonio de una niña de 8 años

“Tuve un dolor muy fuerte con vómitos y diarrea. Empecé por la noche con nauseas y vómitos, no tenía ganas de comer. Mucho dolor general, de músculos, huesos, con diarrea. Mi familia insistía ir a urgencias, aunque yo no quise. Me dieron solo un poco de suero. El día siguiente, como si me hubieron quitado todos los males. Estuve con mucha energía. Me daba la sensación como si me hubiera limpiado. Tuve la sensación como si me hubiera quitado cosas que tenía allí, como volver a nacer. Como estamos en este proceso me parece que significa algo.” [Mujer de 35 años, Zamora, en proceso de detoxificación por tratamiento oncológico]